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Violators will be prosecuted. Enjoy!

miércoles, 20 de febrero de 2013

Historia de la religión


-¿Pero cómo vamos a venir del mono? Venga hombre…
-Me vas a decir que nunca habías oído eso.
-Sí, claro que sí, pero es que me hierve la sangre cuando la gente lo insinúa.
-Eh, yo no lo insinúo, lo afirmo rotundamente. Es un hecho.
-Estarás de coña, ¿no?
-Joder, que hay miles de estudios y pruebas. Como decía Darwin…

sábado, 19 de enero de 2013

Cuba (Final)

Entre que empezamos a beber en el Dos Gardenias y llegamos al hotel pasaron cosas, pero convenientemente decidí elipsarlas en el anterior capítulo.

Cuba (Parte 8)

En La Habana hay dos Casas de la Música. Una que está guay, céntrica,  petada de estudiantes divirtiéndose y múltiples grupos tocando, y otra que está en las afueras de las afueras en donde no han visto a un extranjero en su vida. Nosotros fuimos a ésta última.

jueves, 17 de enero de 2013

Cuba (Parte VII)

El museo de la Revolución era lo que su propio nombre indica: un museo sobre la Revolución llevada a cabo por la gente esta. Os conté la historia de este islote hasta que echaron a los españoles. Después de eso pasaron cosas. Vaya si pasaron...

Cuba (Parte Vpalo)

La visita a la ciudad que hicimos por la tarde no estuvo mal. Fuimos al hotel donde se solía alojar Hemingway. No nos lo explicaron, pero debe ser que en ese momento o bien no estaba en la isla o había cambiado de costumbres. M había acordado la noche anterior encontrarse con la contacto, llamémosle P (de puta), en el mismo hotel. El agente T se encargó de distraer a los posibles curiosos interpretando una cautivadora sonata en el piano que había allí en el recibidor, momento en el que P le entregó la documentación necesaria a M. Le pudimos echar un vistazo en la propia azotea del hotel mientras tomábamos un (sorpresa) mojito. Se trataba de un mapa en el que estaban marcadas las localizaciones más probables donde podría estar nuestro objetivo.

miércoles, 16 de enero de 2013

Cuba (Parte B)

La prostitutriz estuvo hablando largo y tendido con nuestro compañero, llamémosle por su nombre en clave, M. Los demás disfrutábamos de copas baratas y disimulábamos lo mejor que podíamos. Ya llevábamos más de 24 horas sin pegar ojo, así que decidimos volver al hotel. Nos agenciamos otro par de taxis ilegales de esos que tanto usaríamos en nuestra estancia en Cuba. Un taxi ilegal es un coche. Hay una persona dentro que se ofrece a llevarte de un punto A a otro punto B. No tienen taxímetro, el precio se negocia antes. Los coches cubanos son de cinco o seis plazas, así que tienen capacidad para seis o siete pasajeros. Los taxeros de esa noche eran amigos, así que decidieron hacer la típica carrera tras arrancada en semáforo. Nuestro coche perdió. Lógico, ya que como nos informó nuestro piloto el otro vehículo disponía de óxido nitroso. Llegamos sanos, salvos y muertos de sueño al hotel. 

Cuba (Parte IV)

El Diablo Tuntún. Si me dieran un dólar por cada vez que había oído hablar de ese sitio antes de llegar a Cuba tendría cero dólares pero cierta curiosidad por el lugar. Llegamos al local en cuestión. No sé que día de la semana era. ¿Jueves? Creo que sí. El sito estaba abarrotado de mesas vacías. Una banda tocaba música en vivo para el deleite de los allí presentes, que en parte éramos nosotros. Recordando que nos estábamos haciendo pasar por Ingenieros puse a funcionar mi celebro lógico (nota: a la agencia esta a la que pertenezco se puede acceder sin el graduado escolar) y decidí hacer una pequeña broma al camarero, un chascarrillo si me permitís la expresión, aunque me da un poquitín de repelús, como también lo hacen las palabras poquitín y la propia repelús. Apoyé mi codo sobre la barra y con mi mejor sonrisa pedí "un españata". Los que habéis estudiando entenderéis la broma. 
Todo eso no llegó a suceder ya que otra cosa llamó mi atención antes de llegar a cometer semejante crimen contra el humor, el alcohol y los derechos humanos. Una señorita, que podría tacharla de prostituta por el aspecto y que en efecto ejercía la prostitución, se acercó a uno de mis "amigos" y le habló en inglés con acento cubano: "Hellllo, mi amool". El acento cubano, como podéis ver, se basa en las "eles" las "oes" (¿"os"?) y en la palabra "amool". El le contestó: "Hello, pero soy de España". Era lo que la prostiputa estaba esperando oír. Habíamos encontrado a nuestro contacto.